¿Dónde esta el útero de Marita Alpaca?
Caso Marita Alpaca Raa
Hace 32 años el cuerpo desnudo y sin útero de Marita Alpaca fue hallado en la terraza de uno de los hoteles más famosos que hay en el Perú, el hotel Sheraton, tras ser arrojada por el banquero Leandro Reaño. Esta es una de las historias de un crimen que conmocionó al país.
Anteriormente en nuestro país el término feminicidio no era utilizado todavía por los medios de comunicación, ni se había instalado en nuestro vocabulario, pero la violencia contra la mujer estaba tan presente como en la actualidad.
![]() |
| Leandro Reaño y Marita Alpaca cuando todo era felicidad . |
Leandro Reaño era un gerente del Banco de Comercio de 41 años y heredero de varios negocios que eran derivados de la actividad minera, mientras que Marita Alpaca se desempeñaba como azafata y estudiaba idiomas. Tenía un hijo pequeño, cuyo padre lo había abandonado. Ambos se conocieron fortuitamente cuando el pequeño carro de Marita casi choca el lujoso auto de Leandro. Ofuscado, el hombre de negocios bajó de su vehículo para resolver el problema, a golpes si era necesario, pero se encontró con una joven guapa, asustada y confundida. El flechazo para él fue instantáneo. Le envió flores por el inconveniente y luego la invitó a salir. La madre de Marita relataría después: “se fue a vivir a los mejores hoteles.Así estuvo varios años, en medio del derroche y el lujo que le permitió ese empresario”. Pero había un problema Marita quería tener un hijo y él se negaba rotundamente. Él no estaba dispuesto a comprometer legalmente su fortuna y verse enfrascado en nuevas responsabilidades. Leandro Reaño la obligó a abortar por lo menos dos veces, recurriendo al maltrato físico hasta lograr quebrantar su voluntad.
La noche del 18 de agosto de 1990, Reaño llevó a Alpaca al Sheraton y disfrutaron de una espléndida cena, cuya cuenta fue de 510 millones de intis de aquella época. Luego se instalaron en una habitación del piso 19 de aquel hotel 5 estrellas. En algún momento de la madrugada discutieron por alguna razón. Él la golpeó y la terminó arrojando por la ventana.
Algunos oyeron algo, otros no. En el suelo rocoso, muy cerca del borde de la piscina, Marita Alpaca cayó desnuda, insalvable. A pocos instantes, se acercó a un testigo, la encontró tendida, dijo que lucía primorosamente maquillada y que aún lágrimas llevaba en sus ojos.
Al día siguiente “El Comercio” informó en una breve columna: “Gran sorpresa se llevaron ayer unos huéspedes del Sheraton Hotel, cuando al borde de la piscina, fue hallado a tempranas horas el cadáver de una mujer. Horas después miembros de la Policía dijeron que la víctima fue identificada como Fernanda del Águila (37) empleada de limpieza.”
Haciendo uso de su dinero e influencias, el banquero viajó a Brasil y pagó 200 mil dólares a malos policías para alterar los expedientes y abrir varias líneas de acción en su defensa. Se alteraron y borraron varias huellas de la escena del crimen. Comenzó entonces una campaña de desprestigio contra Marita, a la que se acusó en la prensa de ser una prostituta de élite.
Cuando la madre de la víctima fue a la morgue a recuperar el cuerpo de su hija, alguien ya había pagado 3 mil 500 dólares por un entierro lujoso en el nicho B-32 del cuartel Natalia del Cementerio del Callao. El principal sospechoso había desaparecido, protegido por la Policía, y se encontró desde el 22 de agosto en Río de Janeiro, esperando que las aguas se calmen para volver.
La verdad no es fácil de ocultar. El 1ero de Setiembre la madre de Marita Alpaca fue a la redacción del diario y pidió declarar. Se vieron obligados a publicar que ella era amenazada, acosada, que la policía protegía al asesino y además afirmó que su hija estaba embarazada y que Reaño la estaba forzando a abortar una vez más.
Ante todo este escándalo suscitado Reaño fue obligado a regresar de Rio de Janeiro y negó que alguna vez hubiera obligado a Marita a practicarse un aborto, pero la verdad estaba en los restos de la joven. Así que se posiblemente la exhumación del cadáver y sometido a pericias forenses. Sin embargo, la policia prohibio que el útero de la joven no tuviera rastros de aborto ni de embarazo. Pero la madre de Marita , modificó demostrando por pruebas de laboratorio que la víscera examinada ¡no era de su hija! ¡Que la habían cambiado!. La historia era escabrosa, sórdida, impublicable. Pero no por ello la madre dejó de hacer oír su voz. Al día siguiente su interrogante, quedará perpetuada en una frase para la historia como el reclamo final puso en jaque tanto a la policía como a gran parte de la prensa, los titulares de aquel mañana gritaban:¿Dónde está el útero de Marita Alpaca?
Reaño fue condenado en 1995 a siete años de prisión por el delito de homicidio simple y al pago de una reparación de 200 mil soles a Corina Raa, la madre de Marita. Sin embargo, salió en libertad en 1998 y sólo llegó a pagar 120 mil soles, pues luego se corrió el rumor de que había fallecido de cáncer terminal.
En el año 2012, un programa de televisión lo sorprendió, ya con 63 años, paseando por Miraflores, aunque se negó a declarar a la prensa sin mostrar signos de arrepentimiento.
En mi opinión, este caso cuando lo investigue me impactó demasiado ver como una persona con dinero puede llegar a hacer tan perverso de poder matar a una pobre mujer y que todavía hayas querido comprar a todas las entidades importantes que hay en el Perú para que no se te culpe e incluso que diferentes medios de comunicación como es el diario El Comercio te haya ayudado a tapar este crimen,denigrando a una pobre mujer que su único error fue enamorarse de quien no debía,pero la verdad siempre sale a la luz y que todo en esta vida se paga.
Fin




.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario